1984

Día tras día, en 1984, el Oris Fecha de Alidada tiene un gran éxito.
Día tras día, en 1984, el Oris Fecha de Alidada tiene un gran éxito.

En 1984 reaparece el Oris Calendario de Alidada: la moda japonesa se inclina por sus características y por los movimientos mecánicos, en lugar de las efectistas visualizaciones electrónicas con LED y LCD a las que se habían acostumbrado. Poco tarda Ulrich Herzog en desplazarse regularmente a Japón, sorprendido por el enorme interés y la pasión de los clientes japoneses por los relojes mecánicos. La economía japonesa va muy por delante de la del resto del mundo, pero Oris acepta el reto de satisfacer las altas expectativas de los consumidores, concentrándose plenamente en la alta mecánica. Nace una nueva visión comercial: Oris aspira a convertirse en el líder mundial de los relojes mecánicos con movimientos especiales, a precios competitivos.