1998

La corona de acero en su aspecto más noble y audaz, 1998.
La corona de acero en su aspecto más noble y audaz, 1998.

Oris invierte cada vez más en la forma de sus relojes, subrayando su intención de convertirse en un líder del diseño relojero.

Desde entonces, la forma clara y actual de los relojes Oris define su aspecto, fiel al concepto de diseño “la forma sigue la función”.