Hoelstein, situado en las pintorescas montañas suizas de Jura, es la sede de Oris desde su fundación en 1904. La sede de Oris en Hölstein, Suiza, es un edificio catalogado y protegido, por su típica arquitectura industrial de la época. El departamento de control de calidad de Oris se asegura de que todos y cada uno de los componentes, movimientos y relojes estén elaborados según las especificaciones. Relojeros profesionales se aseguran de que los relojes Oris y sus movimientos mecánicos se ajusten a los más altos niveles suizos. Los relojeros de Oris disfrutan de su profesión y su objetivo es producir los mejores relojes para uso cotidiano: relojes reales para personas reales. Todos los movimientos y los relojes se comprueban dos veces (inmediatamente después de un remonte completo y después de 24 horas) en tres posiciones diferentes.